- También lo sé, amor: tantas preguntas a veces duelen...tantas preguntas a veces cansan...
A ti...
martes, 11 de enero de 2011 § 0
Siento una palabra con sabor ti, mujer,
casi no me lo explico,
la taza de café hierve cuando te pienso con dulzura,
y me siento palido de inocencia
y me toco la nariz en medio de la gente,
y los ojos perdidos como un perro ambulante.
He adquirido por puro nerviosismo,
la mala mania de sonreir de costado
ademas que he notado en tu sonrisa
el poder para hacerme nacer y morir sin miedo,
el morir con placer, el nacer con brillo,
el respirar convencido de que hay un cielo.
casi no me lo explico,
la taza de café hierve cuando te pienso con dulzura,
y me siento palido de inocencia
y me toco la nariz en medio de la gente,
y los ojos perdidos como un perro ambulante.
He adquirido por puro nerviosismo,
la mala mania de sonreir de costado
ademas que he notado en tu sonrisa
el poder para hacerme nacer y morir sin miedo,
el morir con placer, el nacer con brillo,
el respirar convencido de que hay un cielo.
Cerrado
Qué difícil
es encontrarte
cuando jugás
a esconderte
detrás de tus párpados...
Es como si el mundo
me encerrara
fuera de vos
y me arrinconara
contra una puerta
blindada y enorme
que no se cómo sortear.
Recorro cada uno
de tus rasgos
intentando adivinar
la contraseña
que me permita
acceder a tu interior,
beso tu nariz
deseando que sea
suficiente llamada...
me enredo
en tus pestañas
como último
desesperado intento...
Entonces tus ojos se abren,
acariciando los mios...
un sendero
color violeta oscuro
se perfila en tus pupilas
y refleja mis lágrimas.
"Por favor, amor...
No me dejes afuera."
es encontrarte
cuando jugás
a esconderte
detrás de tus párpados...
Es como si el mundo
me encerrara
fuera de vos
y me arrinconara
contra una puerta
blindada y enorme
que no se cómo sortear.
Recorro cada uno
de tus rasgos
intentando adivinar
la contraseña
que me permita
acceder a tu interior,
beso tu nariz
deseando que sea
suficiente llamada...
me enredo
en tus pestañas
como último
desesperado intento...
Entonces tus ojos se abren,
acariciando los mios...
un sendero
color violeta oscuro
se perfila en tus pupilas
y refleja mis lágrimas.
"Por favor, amor...
No me dejes afuera."
Sun in my Mouth - Björk
miércoles, 29 de diciembre de 2010 § 0
I will wade out
Till my thighs are steeped
In burning flowers
I will take the sun in my mouth
And leap into the ripe air
Alive with closed eyes
To dash against darkness
In the sleeping curves of my body
Shall enter fingers
Of smooth mastery
With chasteness of sea-girls
Will I complete the mystery
Of my flesh
Will I complete the mystery
Of my flesh
My flesh
Navidad
viernes, 24 de diciembre de 2010 § 0
Cuando se tiene seis años, la verdad no interesa tanto el pavo recien sacado del horno o los típicos romeritos, no importa tanto el chocolate que por gusto familiar y tradición, y casi obligatoriamente, era casi tan espeso y sin mucho dulce. No llama tanto la atención llenar de cosas de todas las formas y colores aquel árbol gigante que la abuela solía desenterrar de su caja dos semanas antes de las fiestas. A mis seis años, en verdad no estaban dentro de mis deseos las copas de vino o sidra, ni las luces de bengala que mamá procuraba que no tocase nunca solo. El único interés que alimentaba a la gran espera de la noche de navidad, era saber que al día siguiente, a primera hora, me levantaría de la cama, con los ojos como de estrella, con la manos impacientes como nunca, y una gran sonrisa de oreja a oreja como diría mi abuela. Cruzar la puerta de mi dormitorio, sujetándome de las paredes en el pasadizo, respirando profundo al cruzar el umbral de la sala, y arrodillarme con esa firme convicción que solo se tiene a esa edad. Y ver que ahí esta, que ahí se encontraba, en papel de regalo multicolor, con lazos rojos e sorprendentemente enorme. Aquel regalo que tanto esperaba. El que abrí con tanto cariño y que sin darme cuenta, mis padres contentos miraban por el borde de la puerta. Aquella navidad, cuando tenía seis años, y el mundo era perfecto. Hoy, a mis diecinueve años, se me viene a la memoria la imagen de ese niño que no sabia de problemas, ni de amores muertos, ni de stress, ni de sueños infames. Hoy, a mis diecinueve años, ya no me levanto a esperar el regalo perfecto, pero si, al abrir los ojos, esbozo una sonrisa como el mejor regalo que podría tener. Y saber que hay gente que siempre espera verme sonriendo.
Árboles [2]
lunes, 4 de enero de 2010 § 0
La mayoría de ellos vive en la cuidad,
adornando los tonos grises del cemento,
donde no existe agua ni tierra ni silencio,
donde perdieron su sombra, su color y sus aves,
donde sólo hay perros, tristes, muertos,
donde sólo hay basura, edificios y calles...
donde sólo hay calor, miseria y hambre.
adornando los tonos grises del cemento,
donde no existe agua ni tierra ni silencio,
donde perdieron su sombra, su color y sus aves,
donde sólo hay perros, tristes, muertos,
donde sólo hay basura, edificios y calles...
donde sólo hay calor, miseria y hambre.
Datos personales
Categories
- cosas (4)
- fotografía (2)
- momentos (1)
- música (1)
